cinco claves para detectar al enólogo fantasma

Especial Halloween: cinco claves para detectar al enólogo fantasma

Con la llegada de Halloween nos damos cuenta de que hay demasiados “fantasmas’’ a nuestro alrededor. Un ejemplo: ¿cuántas veces has estado disfrutando con otra gente y, de momento, alguien se proclama como un experto en vino y se dispone a mostrar sus dotes? ¿Y cuántas veces ha resultado que no era tan experto? Vamos a aproechar este día especial de monstruos y espíritus para ayudarte a descubrir a esos “fantasmas”. Toma nota:

Cinco claves para detectar a un fantasma del vino

Ni siquiera ha escuchado bien el nombre pero dice que ese vino ya lo conoce.

Cuando un sumiller propone un vino que nadie ha probado pero él apunta que “ese le entusiasma’’ pero poco más sabe decir de ese vino, de esa bodega o tipo de uva…y de hecho ya no se acuerda muy bien del vino que habían dicho…

No bebe, degusta…cada 30 segundos…

Cuando alguien prueba un vino y hace todo el proceso de mirar a través, agitar la copa para ver la lágrima, oler, degustar un traguito y poner cara de concentración…puede que sepa…si lo hace antes de cada uno de los sorbos que da…¡¡alerta!! ¡¡fantasma!!

Dice cosas en francés.

No dice que el vino huele, sino que tiene ´bouquet´ y, a partir de ese momento, “cambia el chip” y ya no hace otra cosa que intentar hablar en francés…aunque no pasa de `bonjour’ porque la verdad es que el insti tampoco es que se le diera muy bien.

Huele el tapón.

Cuando el sumiller deja a su lado el tapón, olfatea el corcho y aunque el aroma no le dice demasiado, él dice olores al azar como ¡corcho! ¡frambuesa! ¡madera! ¡bosque!…no te dejes conquistar todavía…puede que sea un fantasma

Se emociona mucho hablando de un vino…pero solo cuando está seguro de que nadie más en la mesa sabe de enología…

A menudo la gente le empezará a dejar de lado por intenso…pero es que además, si te diera por contrastar lo que te cuenta con alguna fuente, se desmontan cada uno de sus argumentos.

 

Venga, 2×1, vamos a contarte también como puedes detectar en un segundo si alguien sabe de vinos (o al menos si quiere saber): si de verdad sabe de vinos le encanta tomarse una buena copa de vino en Catacaldos acompañada con una de nuestras especialidades. Por ejemplo, para empezar pide uno de nuestros vinos blancos, como el agradable “Palomo Cojo´´ (D.O. Rueda: Verdejo) acompañado de nuestra ensalada griega con queso feta. Seguidamente, continua con uno de nuestros vinos tintos, como el “Paso a paso´´ (D.O. La Mancha: Tempranillo) y lo acompaña de nuestro surtido de quesos del mundo. Ha empezado con buen pie, puedes fiarte de él o de ella para elegir el vino de la comida.

Post a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *