Bebidas invernales con vino.

Para el frío y con buen vino: vino caliente especiado.

Vino caliente con especias. Sorprendente tradición.

Vino caliente o Glühwein es una bebida tradicional alemana a base de vino y especias que se disfruta especialmente durante los meses de noviembre y diciembre para mitigar el frío y celebrar las fiestas.  Es típico también en países como Dinamarca y Noruega (Gløgg), Suecia (Glögg), Austria (Glühwein), Letonia (forralt bor), República Checa (svanere)… donde hace frío ¡¡vaya!!

Pero también en los países mediterráneos contamos con nuestras propias recetas de vino caliente, como en Italia (vin brulé) o en Francia y Suiza (vin chaudaunque es España no sea tan popular en todas las regiones. De hecho, es en Vitoria donde esta delicia hace única la celebración de Nochebuena. Tras el esperado desfile del Olentzero, la tradición manda reunirse con familia y amigos para disfrutar en bares y restaurantes de este vino tan especial, además normalmente es de forma gratuita. Sólo se toma ese día y los hosteleros, que no lo cobran, dejan huchas para recoger las aportaciones voluntarias que se han ido transformando en donaciones a causas solidarias. Un buen inicio, un mejor fin.

Ingredientes para un buen vino caliente con especias.

Fundamental y principal: el buen vino, a mejor vino, mejor caldo. Tinto o blanco, sólo depende de lo que te guste más. Entre los acompañantes: clavo, canela, miel o azúcar, piel de naranja o limón, cardamomo, bayas de enebro… y muchas otras combinaciones, para vinos tintos; y, notas de jengibre y pimientas … para vinos blancos.

En cada país de acuerdo a su costumbre y en cada casa con su toque. Una única común recomendación.. no hervir el vino. Cuece todos los ingredientes sin llevar a ebullición y deja que infusionen bien las especias elegidas. En Catacaldos hemos hecho nuestra propia selección y os proponemos la siguiente receta con vino tinto:

Receta Vino Caliente
Receta Vino Caliente Catacaldos

Coloca todas las especias, el azúcar y la piel de limón y de la naranja en una olla. Para que no se pegue, añade un chorrito de vino (lo justo para cubrir el azúcar) y a fuego lento deja que se disuelva. Una vez desaparece el azúcar, añade el resto del vino, cuece durante media hora (recuerda ¡¡sin hervir!!) retira del fuego y déjalo reposar un buen rato. Sólo queda servir y disfrutar… con salud!

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