10 razones para comer pescado en Reyes.

Más pescado en la dieta.

Durante estas fechas muchas son las ocasiones en las que nos sentamos alrededor de una mesa con familia, amigos y compañeros para disfrutar de verdaderos banquetes. Acompañamos estas comidas y cenas con aperitivos, bebidas y dulces, todo parece poco y siempre resulta… que no lo era. Es fácil que cometamos excesos y nuestro cuerpo agradecerá un respiro. Por eso en Catacaldos os proponemos comer algo más de pescado durante estos días, aligerarán saludablemente la dieta, aportarán todos los nutrientes necesarios y además ¡¡están deliciosos!!

Las fuentes nutricionales del pescado lo convierten en un alimento fundamental dentro de una dieta equilibrada y cardiosaludable. Poseen proteínas de alta calidad y lípidos más saludables que otros alimentos ricos en proteínas como la carne. Además su consumo, especialmente el pescado azul, nos ayuda a prevenir enfermedades e incluso a mejorar los síntomas de algunas de ellas, sobretodo enfermedades cardiovasculares. A continuación os damos más razones si es que todavía os quedan dudas:

Pescado y Salud.
Pescado y Salud.

1# En la salud y en la enfermedad.

Comer pescado es un modo de prevenir numerosas dolencias. La multitud de especies de pescado, las innumerables y exquisitas formas de cocinarlos y sus características nutritivas deberían convertir al pescado en co-protagonista de nuestra dieta. Sin olvidar otros grandes en el reparto: alimentos proteicos de origen animal y vegetal.

2# Todos los días de nuestra vida.

El pescado es recomendable para todas las edades y en cualquier etapa (infancia, adolescencia, embarazo, lactancia, edad adulta y vejez) Igual que con las proteínas de carnes y  huevos, las proteínas del pescado son de alto valor biológico ya que contienen todos los aminoácidos esenciales que necesitamos, en cantidad y proporción adecuada.

3# Bajos en calorías.

70-80 Kcal por 100 gramos en pescados magros y 120-200 Kcal por 100 gramos en los grasos o azules, un contenido calórico relativamente bajo y que podemos incrementar según cómo lo cocinemos. Cocinando el pescado con poco aceite a la plancha, al horno o al microondas, apenas incrementamos su aporte calórico, pero si añadimos un rebozado su contenido graso se eleva.

Nuestro consejo, prepáralo como más te guste y te convenga, pero para obtener lo mejor del pescado a la plancha o al horno selecciona pescados azules o grasos, resultarán más sabrosos y jugosos.

4# Con nutrientes fundamentales para el desarrollo.

Nuestro crecimiento y desarrollo corporal exige un aporte proteico mayor durante algunas etapas de nuestra vida. Así, durante la infancia, la adolescencia, el embarazo y la lactancia necesitamos de este mayor aporte y se recomienda alternar las proteínas del pescado con otras fuentes proteicas de origen vegetal (cereales, legumbres y frutos secos) o animal (lácteos, huevos y carnes)

5# Ricos en ácidos grasos Omega3.

Los ácidos grasos Omega 3 forman parte de las membranas celulares, de la retina y del sistema nervioso. Desempeñan funciones fundamentales durante el embarazo, cuando el feto necesita entre 50 y 60 gr al día, por lo que las embarazadas deben doblar sus niveles de Omega 3; durante la lactancia, cuando los bebés reciben estos ácidos a través de la leche materna; y, finalmente a lo largo de nuestra infancia ¡para dar el estirón!

Además, gracias a ellos los pescados azules poseen importantes propiedades saludables relacionadas con la prevención de enfermedades cardiovasculares: accidentes cerebrovasculares, infartos de miocardio… e impiden la formación de sustancias inflamatorias contribuyendo a reducir los lípidos sanguíneos (colesterol y triglicéridos) regulando la presión arterial.

Expertos en nutrición recomiendan tomar pescado azul de una a tres veces en la semana para llegar a la cantidad necesaria y obtener tantos beneficios.

6# Ricos en calcio.

Un mineral fundamental para nuestros huesos que también encontramos en el pescado, el calcio. Interviene en la formación de los huesos y de los dientes, en la coagulación de la sangre, en la transmisión de los impulsos nerviosos y en la contracción de los músculos, hasta tal punto, que una dieta baja en calcio puede comprometer seriamente nuestro crecimiento oseo.

Para obtener ese calcio ¿lo mejor? las especies más pequeñas que se comen con espinas: sardinas, anchoas…

7# Ricos en yodo.

Una deficiencia de yodo en nuestra dieta puede ocasionar un crecimiento anormal de la glándula tiroides y durante el embarazo puede afectar al desarrollo y crecimiento del bebé. Durante el embarazo, las hormonas tiroideas intervienen en el crecimiento del feto y en desarrollo de su cerebro. Puede llegar a provocar retraso mental en recién nacidos o alteraciones del desarrollo en niños de corta edad. Por eso, en las zonas con carencia de yodo, se emplea sal yodada para compensar el déficit.

Los pescados y mariscos más ricos en yodo son el salmonete, el halibut, el salmón, el bacalao, las conservas de atún o bonito, los mejillones en conserva y todo tipo de mariscos.

8# Prevención de enfermedades.

Frente a enfermedades degenerativas, cardiovasculares o cáncer, aportan vitaminas A y E de gran interés nutricional por su acción antioxidante y protectora. También vitaminas del grupo B (B1, B2, B3 y B12) y D, esta última actúa en el intestino ayudándonos a absorber el calcio y el fosfato y estimula al riñón para que reabsorba ese calcio y contribuya a la mineralización de dientes y huesos. Sin embargo, su mejor característica es el contenido en grasa, una grasa con importantes propiedades saludables que nos ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares.

9# Prevención de diabetes.

Y le dedicamos este aparte porque recientemente se ha publicado un estudio canadiense, realizado en 41 países de los cinco continentes, en el que se observó que la diabetes no dependiente de insulina y acompañada de obesidad es bastante más alta en aquellos países en los que no se consume pescado de forma habitual.

10# De fácil digestión.

Precisan menos tiempo de cocinado que muchas carnes (para guisar o estofar) y resultan más tiernos, por tanto más fáciles de digerir. Y es gracias al tipo de proteínas que contiene el pescado, son las que determinan su color, sabor, consistencia, conservación y también, su digestibilidad.

Los pescados contienen menos colágenos que la carne. El colágeno es una propiedad del tejido conjuntivo (piel, huesos, tendones, cartílagos..) y se transforma en gelatina con el calor, por eso la carne tras la cocción resulta más jugosa y tierna. Los pescados ya lo son y además su bajo contenido graso facilitan su digestión ¡¡y su disfrute!!

Más claro que el agua donde nadan, el pescado es fuente de salud y además está exquisito en todas sus vertientes: a la plancha, al horno, rebozado, guisado, con espinas, sin espinas, en croquetas… ¡¡incluso crudo!! Echa un vistazo a los pescados de esta temporada.

¿Te ha parecido interesante? ¿Cuál es tu pescado favorito? ¿Conoces alguna curiosidad sobre el pescado? ¡¡Cuéntanoslo!! a través de cualquiera de nuestros canales en las redes sociales. Puedes encontrarnos en Facebook, Twitter, Instagram y Google+.

 

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